Sube el documento de devoluciones del banco y Afincados extrae automáticamente los recibos impagados y los cruza con cada propietario.
Cuando envías una remesa al banco, no todos los recibos se cobran: algunos vuelven devueltos por falta de saldo, por cuenta cancelada o porque el propietario los ha rechazado. Esos son los morosos del periodo.

El banco entrega esas devoluciones en un documento (normalmente un PDF) que es incómodo de leer a mano. Afincados lo analiza y extrae automáticamente quién ha impagado y por qué.
El paso importante es el cotejo: cruzar cada devolución con el propietario y la cuota que le corresponde. Así la deuda queda vinculada a una persona concreta, y no a una línea suelta de un PDF.
Sobre cada registro de morosidad puedes añadir notas (una llamada, un compromiso de pago, un acuerdo de fraccionamiento…), que quedan como historial de la gestión del impago.
La extracción es automática y los formatos de los bancos varían mucho entre entidades. Comprueba los importes y los nombres antes de dar por buena la lista: una devolución mal leída puede acabar reclamando a quien sí pagó, que es un error caro en una comunidad.