Reparte el presupuesto anual entre los propietarios según su coeficiente, crea derramas y reajusta las cuotas a mitad de ejercicio.
La cuota de cada propietario no es igual para todos: se calcula repartiendo el presupuesto anual de la comunidad entre las propiedades según su coeficiente de participación. Cuanto mayor es el coeficiente de un piso, mayor es su cuota.

Por eso, antes de crear las cuotas debes tener las propiedades dadas de alta y con su coeficiente correcto. Si los coeficientes no suman lo que deben, el reparto saldrá mal.
El sistema muestra el desglose antes de guardar, así que puedes revisar el reparto propiedad a propiedad y corregir si algo no cuadra.
Si la comunidad tiene divisiones (por ejemplo, bloques o portales con gastos propios, o garajes que no comparten todos los gastos), el reparto puede hacerse por división en lugar de sobre el total del edificio.
Si ya llevas las cuotas en una hoja de cálculo y no quieres que las recalcule la aplicación, puedes importarlas desde un CSV. Descarga primero la plantilla de cuotas desde la misma pantalla: te dará el formato exacto de columnas, así evitas errores de importación.
Para una derrama (una obra de fachada, la sustitución del ascensor…), no toques la cuota ordinaria: crea una cuota extraordinaria. Se reparte también por coeficiente, convive con la ordinaria y puede generar su propio documento en PDF para comunicarla a los propietarios.
Si a mitad de ejercicio el presupuesto se queda corto o sobra, existe el reajuste: recalcula las cuotas restantes del año para cuadrar con el nuevo importe, sin tener que borrar y rehacer todo. Puedes ver el reajuste propuesto en PDF antes de aplicarlo.
Todas las cuotas quedan guardadas por ejercicio en el histórico, que puedes consultar y exportar (PDF y Excel). También puedes copiar las cuotas al año siguiente para no empezar de cero cada enero.
Con las cuotas creadas, el paso natural es generar la remesa bancaria para cobrarlas por domiciliación.